El 22 de octubre de 2026, la Administración Nacional de Electricidad (ANDE) firmó su primer contrato con una empresa dedicada exclusivamente a infraestructura de inteligencia artificial. El cliente es Kuntur S.A., vinculada al grupo paraguayo Araico y a la estadounidense Crusoe Energy. El acuerdo es por 15 años, hasta 286 megavatios (MW), para el proyecto Iguazú AI City, en Yguazú, Alto Paraná.
La firma llegó después de meses de marchas y contramarchas sobre cuánto debía pagar una industria electrointensiva por la energía paraguaya, y qué pasaría con la factura de quienes no tienen nada que ver con servidores ni con modelos de lenguaje. La pregunta de fondo no es nueva ni es exclusivamente paraguaya. Países con energía abundante y barata llevan más de una década convirtiéndose en infraestructura de cómputo para empresas extranjeras. Irlanda ya lo vivió. Paraguay recién empieza a transitarlo.
Itaipú ya tiene nuevo cliente
La resolución ANDE P/Nº 52552/2026 fijó la tarifa: un promedio de US$56,39 por MWh mientras el proyecto opera en 23 kV, el nivel inicial de conexión, y US$48,91 por MWh cuando pase a 220 kV. El valor se ajusta cada año según la inflación de Estados Unidos, con un piso de 2,5%, y se revisa cada dos años según el costo medio de generación de la ANDE.
Para una familia paraguaya, esa cifra no significa nada directamente: no es la tarifa que paga nadie en su casa. Significa, sí, que la energía que antes se exportaba como excedente ahora se vende por contrato, a escala industrial, y por años.
El Sindicato de Trabajadores de la ANDE (Sitrande) auditó las condiciones antes de la firma. Su secretario general, Adolfo Villalba, concluyó que el esquema cumple con la Ley 966/64 que rige a la estatal, aunque matizó: "no sabría decir si es lo óptimo, ya que con la cantidad de ofertas que tiene la ANDE quizás se podría haber sacado más provecho".
La fila de 6.000 megavatios
Kuntur firmó, pero no es la única que espera turno. El presidente de la ANDE, Miguel Báez, confirmó que la estatal recibió solicitudes por 6.000 MW, frente a apenas 750 MW de capacidad total disponible para este tipo de industrias. Con los 286 MW ya comprometidos, quedan unos 464 MW por repartir entre el resto de la fila.
Eso significa que, por cada megavatio que la ANDE puede ofrecer, hay ocho pedidos compitiendo por él. Algunos interesados piden entre 30 y 600 MW; otros plantean escalar a entre 1.000 y 3.000 MW en tres años, algo que el propio Báez calificó de imposible de sostener con la infraestructura actual.
Ante ese cuello de botella, la Unión de Ingenieros de la ANDE (UIA) presentó una propuesta formal, la nota UIA N° 024-26/27, firmada por su vicepresidente, el ingeniero Édgar Luis Morales Chena. La idea: abrir un concurso o subasta pública para los MW restantes, en lugar de negociarlos empresa por empresa. El cálculo del gremio, con una tarifa de referencia de US$60 por MWh sobre 700 MW, arroja unos US$98 millones adicionales al año para la estatal.
En esa misma fila, aunque con contratos todavía no firmados, figuran al menos otros dos proyectos: X8 Cloud, con sede en Los Ángeles, que proyecta una inversión de entre US$10.000 y US$50.000 millones a 30 años (otra cobertura periodística citó un monto de inversión distinto para el mismo proyecto, sin que las fuentes coincidan en la cifra exacta, algo que se consigna aquí como una divergencia no resuelta); y un centro binacional entre Paraguay y Taiwán, respaldado por Washington, con una inversión inicial de US$200 millones y 10 MW de capacidad prevista para fines de 2027.
El espejo irlandés
Irlanda lleva una década por este camino, y hoy sirve de advertencia. En 2025, los centros de datos consumieron el 23% de toda la electricidad medida del país, según la Oficina Central de Estadísticas (CSO) irlandesa, apenas por debajo del 28% que representa el total de los hogares. Una década antes, en 2015, esa proporción no llegaba al 5%.
Un estudio del economista Seán Fearon, publicado por Friends of the Earth Ireland, calculó que la expansión de centros de datos le costó a la economía irlandesa 715 millones de euros entre 2015 y 2023, una cifra que se tradujo en un promedio de 360 euros extra por hogar en las facturas eléctricas domésticas.
Es decir: una familia irlandesa paga hoy una porción de su factura para sostener, indirectamente, una demanda que no está en su barrio ni emplea a sus vecinos.
Hay un límite honesto que conviene poner sobre la mesa antes de seguir. No hay forma de proyectar, con los datos actuales, si Paraguay va a repetir ese camino, de excedente a déficit energético. Itaipú tiene una capacidad de generación muchísimo mayor, en relación al tamaño del país, que la que tenía Irlanda cuando empezó a recibir centros de datos. El paralelo sirve para entender hacia dónde puede escalar la tensión si no se gestiona a tiempo. No para anunciar un destino inevitable.
¿Y la factura de la gente común?
Antes de la firma con Kuntur, el tema tarifario pasó por varias idas y vueltas. En abril de 2026, el gobierno de Santiago Peña firmó los decretos 5860 y 5861, que fijaban una tarifa técnica específica para industrias electrointensivas y de inteligencia artificial, con vigencia de hasta 15 años. Esos decretos terminaron derogados meses después, y la potestad de fijar tarifas volvió a la ANDE, tal como establece su Carta Orgánica, la Ley N.° 966/64.
En medio de ese vaivén, el entonces presidente de la ANDE, Félix Sosa, garantizó públicamente que la actualización tarifaria no afectaría al 95% de los clientes residenciales. Meses después, Sosa dejó el cargo. Asumió Miguel Báez Reyes, con la orden presidencial de revisar uno a uno los pedidos acumulados y avanzar solo con los proyectos que generen empleo local real.
Para alguien que paga su factura de ANDE todos los meses, esa sucesión de decretos, anulaciones y cambios de titular no se tradujo, hasta ahora, en ningún número concreto sobre su propia boleta. Solo en la sensación de que la discusión ocurre en otro piso del edificio.
Ese vacío de medición es, en sí mismo, un dato. En Paraguay no existe, hasta donde pudo confirmarse, un estudio público que cuantifique en guaraníes o en porcentaje lo que los contratos de IA podrían implicar para una factura residencial promedio. Irlanda sí lo hizo: ahí está el estudio de Fearon citado más arriba. Acá, por ahora, solo hay garantías verbales. Es un patrón que también aparece en otras áreas del gasto cotidiano, donde la ausencia de una cifra que permita a la gente dimensionar un costo no impide que ese costo, de todos modos, se sienta.
Esa misma distancia entre la garantía institucional y la estructura que sigue sin resolverse también se repite en otros servicios públicos paraguayos, donde las declaraciones tranquilizadoras conviven, año tras año, con un problema de fondo que no cede.
Itaipú convirtió a Paraguay en una pieza más del mapa global de cómputo barato, junto a países como Irlanda, donde el costo terminó apareciendo, con años de retraso, en la factura de los hogares. La pregunta que todavía no tiene respuesta pública es simple: cuando la demanda de los centros de datos empiece a tensionar la oferta interna, algo que ya ocurre en la lista de espera de la ANDE, ¿quién decide primero a quién se le ajusta el servicio, y con qué datos lo explica?
Fuentes
▸ ABC Color, "ANDE crea por resolución tarifa para centros de IA y fija requisitos, pero su disponibilidad es limitada" (24 oct. 2026) — enlace.
▸ ABC Color, "Acuerdo entre empresa estadounidense y la Itaipú: ¿qué tan beneficioso sería?" (22 oct. 2026) — enlace.
▸ ABC Color, "Araico y Crusoe usarán energía de Itaipú para un centro de IA, la ANDE no informa sobre el contrato" (23 oct. 2026) — enlace.
▸ RDN, "Araico y Crusoe usarán energía de Itaipú para centro de IA" (24 oct. 2026) — enlace.
▸ ABC Color, "Ingenieros de la ANDE piden concurso para dar energía a centros de IA y calculan US$ 98 millones más al año" (24 oct. 2026) — enlace.
▸ Última Hora, "Construirán megacentro de datos para IA en el Paraguay" — enlace.
▸ Bloomberg, "Taiwan Eyes $200 Million Data Center for Lone South America Ally" (12 jun. 2026) — enlace.
▸ RTÉ, "Data centres account for 23% of electricity usage - CSO" (7 jul. 2026) — enlace.
▸ Friends of the Earth Ireland, estudio de Seán Fearon sobre el costo de los centros de datos en la economía irlandesa — enlace.
▸ ABC Color, "Gobierno de Peña oficializa suba de tarifas a electrointensivas tras presión de Sitrande y técnicos" (25 abr. 2026) — enlace.
▸ El Prisma, "La ANDE se mantiene en que tarifa referencia para empresas electrointensivas es de USD 44,33/MWh" — enlace.
▸ La Tribuna, "Tarifa técnica de la ANDE no afectará al 95% de los clientes residenciales" (6 may. 2026) — enlace.
▸ ABC Color, "Cambio en la ANDE: nuevo presidente de la estatal admite trabas a inversores que atrae Peña" (27 jul. 2026) — enlace
